Definición y propósito de la empresa
Una empresa se entiende como conjunto de elementos organizados y coordinados bajo una misma dirección cuyo objetivo es lograr metas específicas. Actúa siempre bajo condiciones de riesgo y coordina recursos para cumplir sus objetivos.
Factores de producción
Los recursos básicos que permiten crear bienes y servicios son tres:
- Tierra: recursos naturales extraídos del entorno.
- Trabajo: actividad humana que transforma los recursos.
- Capital: maquinaria, equipos y dinero necesario para la producción.
La diferencia esencial entre tierra y capital radica en su origen: la tierra es un recurso natural, mientras que el capital es creado por el hombre como bien de inversión.
Factores humanos y materiales
El factor humano incluye a todas las personas físicas o jurídicas vinculadas a la empresa: socios, empleados y directivos que participan directamente en su gestión.
El factor material se divide en activos fijos (duración superior a un año) y activos corrientes (duración inferior a un año). Ambos son esenciales para el funcionamiento operativo.
Áreas funcionales de la empresa
Área comercial
Su función principal es llevar el bien o servicio al consumidor final. Incluye estudio de mercado, marketing y promociones, garantizando la relación con el cliente.
Área de producción
Se encarga de aprovisionarse de materia prima y gestionar la transformación de los recursos en productos terminados.
Recursos humanos
Esta área no solo contrata trabajadores; también selecciona, forma y gestiona al personal, asegurando que el talento esté alineado con los objetivos empresariales.
Entorno empresarial
Existen dos tipos de entorno que influyen en la empresa:
- Entorno general: factores comunes a todas las empresas, como aspectos sociales, legales y políticos.
- Entorno específico: variables que afectan a cada empresa de manera distinta, como la competencia directa y la demanda local.
Misión, visión y objetivos
La misión describe la razón de ser y la finalidad de la empresa: qué hace y a quién se dirige. Los objetivos generales son metas a largo plazo (más de cinco años), mientras que los subobjetivos son acciones inmediatas (menos de un año) que cada departamento debe ejecutar.
Ética y responsabilidad social
La ética empresarial implica honradez, respeto al medio ambiente y transparencia contable. La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es la integración voluntaria de preocupaciones sociales en los objetivos de la empresa. Aunque la ética mejora la reputación, no garantiza mayor rentabilidad de forma automática.
Análisis estratégico
Modelo de Porter
Entre los cinco factores de Porter, la amenaza de nuevos competidores evalúa la facilidad con la que otras empresas pueden entrar al mercado, considerando barreras como inversión inicial y regulaciones.
El poder de negociación varía: los proveedores suelen tener menos poder cuando están poco organizados, mientras que los clientes ganan influencia al estar organizados y demandar mayores condiciones.
Análisis DAFO
El DAFO permite valorar Fortalezas, Debilidades, Oportunidades y Amenazas. Esta herramienta ayuda a decidir si una idea tiene éxito al analizar factores internos y externos.
Factores de ubicación
Al elegir una ubicación, se consideran criterios como:
- Demanda de mercado: interés del mercado local por el producto, analizando clientes potenciales y competencia.
- Coste de construcción: inversión necesaria en suelo y obra, enfocada en el gasto financiero.
El primero se centra en el cliente, el segundo en la inversión requerida.
Globalización e internacionalización
La globalización es el contexto de una economía mundial interconectada, mientras que la internacionalización es la acción concreta de una empresa al entrar a mercados externos.
PYMES y empleo
Las pequeñas y medianas empresas (PYMES) generan empleo porque utilizan más factor humano que capital. Sin embargo, su capacidad financiera es limitada, lo que dificulta el acceso a préstamos bancarios; dependen mayormente de sus ahorros y reinversión de beneficios.
Impacto de la tecnología
Internet
Internet mejora la comunicación empresarial al ser más barata, ágil y eficiente, permitiendo intercambiar información rápidamente y reducir costos de transmisión. Además, facilita la banca electrónica, que permite controlar cuentas y realizar gestiones financieras en línea.
Los beneficios de internet en comunicación (rapidez y bajo costo) difieren de los beneficios en inversión (más opciones de financiación y acceso a nuevos mercados).
Inteligencia artificial (IA)
La IA no solo genera riesgos; también crea oportunidades y nuevos mercados, aportando valor estratégico a la empresa.


