Curso de Criptococosis, Dermatofitosis y Dermatitis Atópica
Introducción
Este módulo aborda tres enfermedades fúngicas y alérgicas de gran relevancia en medicina veterinaria: la criptococosis felina, la dermatofitosis felina y la dermatitis atópica canina. Se describen los agentes etiológicos, las vías de transmisión, los signos clínicos más frecuentes y los protocolos terapéuticos recomendados, basados en la información contenida en las tarjetas de estudio.
Criptococosis felina
La criptococosis es una infección sistémica causada por levaduras del género Cryptococcus. En perros y gatos los dos especies más frecuentes son C. gatti y C. neoformans. Estas especies se encuentran en el ambiente, sobre todo en excrementos de aves y materia orgánica en descomposición.
El hongo se presenta en fase amorfa, lo que le confiere una morfología de levadura redonda observable al microscopio. La vía oral es la principal vía de entrada en los felinos, ya que los gatos se infectan al acicalarse o al cazar presas que portan el organismo.
Es importante aclarar que la criptococosis felina no es zoonótica; no se transmite de animal a humano.
En cuanto al ciclo vital, la fase asexual se caracteriza por la gemación, produciendo blastoconidias, mientras que la fase sexual implica la germinación de hifas que forman nuevas levaduras.
Los estudios indican que entre el 50‑60 % de los casos presentan colonización subclínica, es decir, el animal lleva el hongo sin manifestar signos clínicos evidentes.
Actualmente se reconocen 8 tipos moleculares principales de C. neoformans y C. gatti, lo que permite una mejor clasificación epidemiológica.
El tratamiento antimicótico recomendado puede prolongarse hasta 24 meses, con el objetivo de alcanzar la mejoría total y prevenir recaídas. En la práctica clínica se utilizan fármacos como fluconazol o itraconazol, ajustando la dosis según la gravedad y la respuesta del paciente.
Dermatofitosis felina
La dermatofitosis es una infección cutánea causada por hongos dermatofitos, principalmente Microsporum canis, que afecta a perros y gatos. La vía principal de transmisión es el contacto directo con artrosporas. Estas esporas se adhieren a la piel en aproximadamente 2 horas y germinan en menos de 7 días, iniciando la infección.
A diferencia de la criptococosis, la dermatofitosis felina es zoonótica; puede transmitirse a humanos, especialmente a niños y personas inmunodeprimidas, por lo que se recomienda medidas de higiene y desinfección del entorno.
El diagnóstico se basa en la observación clínica de lesiones escamosas, pruebas de cultivo y técnicas de fluorescencia. El tratamiento incluye antifúngicos tópicos (como miconazol) y sistémicos (como itraconazol), con dosis adaptadas al peso del animal.
Dermatitis atópica canina
La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel en perros, caracterizada principalmente por prurito. El perro muestra rascado, lamido y mordedura de las áreas afectadas, lo que puede derivar en lesiones secundarias.
Si bien la inmunoglobulina E (IgE) participa en la patogénesis, no es la única responsable; otros mediadores inmunológicos y genéticos también influyen.
En cuanto a la terapia, la ciclosporina no produce un control rápido del prurito; su efecto es más lento comparado con oclacitinib, que actúa rápidamente al inhibir vías JAK. Por otro lado, lokivetmab es un anticuerpo monoclonal que neutraliza la interleucina‑31 (IL‑31), reduciendo la señalización prurítica.
El manejo integral incluye control ambiental, dietas hipoalergénicas, baños medicados y, cuando es necesario, inmunoterapia específica.
Comparación de tratamientos antifúngicos
En la criptococosis, itraconazol se administra a una dosis de 10‑20 mg/kg y muestra alta eficacia. En contraste, terbinafina se emplea a 30‑40 mg/kg y no se considera de primera elección debido a su perfil de seguridad y menor efectividad en esta infección.
Resumen de puntos clave
- Los agentes principales de criptococosis felina son C. gatti y C. neoformans.
- Fase amorfa del hongo: levadura redonda.
- Vía de entrada: oral en gatos.
- Criptococosis no es zoonótica; dermatofitosis sí lo es.
- Dermatofitosis se transmite por contacto directo con artrosporas; agente frecuente: Microsporum canis.
- Dermatitis atópica canina se manifiesta con prurito intenso y no depende exclusivamente de IgE.
- Ciclosporina actúa lentamente; oclacitinib y lokivetmab ofrecen control rápido del prurito.
- Tratamiento de criptococosis puede durar hasta 24 meses; itraconazol es la opción de primera línea.
Referencias rápidas
| Enfermedad | Agente | Transmisión | Tratamiento principal |
|---|---|---|---|
| Criptococosis felina | C. gatti, C. neoformans | Ingesta de esporas | Itraconazol 10‑20 mg/kg (hasta 24 meses) |
| Dermatofitosis felina | Microsporum canis | Contacto directo con artrosporas | Itraconazol o miconazol tópico |
| Dermatitis atópica canina | Respuesta inmunológica multifactorial | No aplicable | Oclacitinib, lokivetmab, manejo ambiental |
Conocer estos aspectos permite al profesional veterinario diagnosticar y tratar eficazmente estas patologías, mejorando la calidad de vida de los animales y reduciendo el riesgo de transmisión a los humanos.


