Vértigo periférico y parálisis facial
El vértigo periférico y la parálisis facial son dos de los trastornos neurológicos más frecuentes en la práctica de medicina general. Ambos comparten una presentación clínica que puede…

En la maniobra de Dix‑Hallpike, ¿qué característica del nistagmo indica VPPB del conducto posterior?
Un paciente con vértigo de horas, nistagmo horizontal que bate hacia el oído sano y head‑impulse anormal, ¿cuál es el diagnóstico más probable?
¿Qué hallazgo clínico diferencia una parálisis facial central de una periférica?
En la escala de House‑Brackmann, ¿qué grado indica que el ojo ya no cierra de forma completa?
¿Cuál es la causa más frecuente de parálisis facial periférica?
Un paciente con vértigo de segundos al girarse en la cama, audición normal y nistagmo latente‑geotrópico‑agotable, ¿qué maniobra terapéutica es la de elección?
En la tabla 165.5, ¿qué hallazgo de HINTS indica una lesión central a pesar de que los otros dos hallazgos sean periféricos?
¿Cuál es la principal razón por la que los supresores vestibulares están contraindicados en VPPB?
Un paciente con parálisis facial unilateral, hipoacusia y vértigo, ¿qué localización anatómica sugiere este cuadro clínico?
Introducción al vértigo periférico y la parálisis facial
El vértigo periférico y la parálisis facial son dos de los trastornos neurológicos más frecuentes en la práctica de medicina general. Ambos comparten una presentación clínica que puede resultar confusa para el profesional que los evalúa por primera vez. En este curso aprenderás a identificar las causas más comunes, a reconocer los hallazgos clínicos clave y a aplicar las maniobras terapéuticas y de diagnóstico más efectivas. Todo el contenido está optimizado para buscadores, con palabras clave como VPPB, maniobra de Dix‑Hallpike, House‑Brackmann y examen HINTS, garantizando que encuentres rápidamente la información que necesitas.
Vértigo periférico: causas y diagnóstico diferencial
Causas más frecuentes
- Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB): es la causa más frecuente de vértigo periférico. Se produce por otoconias desprendidas que se desplazan dentro del utrículo y alteran la función de los canales semicirculares.
- Enfermedad de Ménière
- Neuronitis vestibular
- Fístula perilinfática
Según la evidencia clínica, el VPPB representa aproximadamente el 20‑30 % de los casos de vértigo que llegan a la consulta de atención primaria.
Examen clínico: la maniobra de Dix‑Hallpike
La maniobra de Dix‑Hallpike es la prueba de referencia para confirmar un VPPB del conducto posterior. El hallazgo característico es un nistagmo geotrópico torsional con una latencia de 1‑5 s que se agota rápidamente.
Imagina una rueda que empieza a girar tras un breve retraso y se detiene pronto; esa es la dinámica del nistagmo que observas en este escenario.
Diagnóstico diferencial basado en nistagmo y pruebas de impulso
- Neuronitis vestibular: vértigo de varias horas, nistagmo horizontal que bate hacia el oído sano y head‑impulse anormal.
- Infarto de la fosa posterior: suele presentar síntomas neurológicos focales y nistagmo vertical.
- Migraña vestibular: episodios de vértigo acompañados de cefalea y fotofobia.
- Fístula perilinfática: vértigo desencadenado por cambios de presión y posible pérdida auditiva.
El reconocimiento de estos patrones permite al médico dirigir la investigación y el tratamiento de forma adecuada.
Maniobras terapéuticas para el VPPB
Maniobra de Epley
Cuando el diagnóstico apunta a VPPB, la maniobra de Epley es la de elección. Consiste en una serie de reposiciones de la cabeza que desplazan las otoconias fuera del canal semicircular afectado, aliviando el vértigo posicional.
Imagina mover una canica dentro de un tubo para que caiga en su posición correcta; esa es la esencia de la maniobra.
Otras opciones
- Maniobra de Semont: útil en casos de VPPB del canal horizontal.
- Ejercicios de Brandt‑Daroff: recomendados cuando la maniobra de reposición no está disponible o el paciente presenta intolerancia.
- Fármacos como difenidol: solo para control sintomático, no sustituyen la reposición de otoconias.
Parálisis facial: clasificación y evaluación
Diferenciación entre lesión central y periférica
El criterio más fiable para distinguir una parálisis facial central de una periférica es la movilidad de la frente y las cejas. En la lesión central, la frente y las cejas permanecen conservadas porque la vía motora facial que controla esos músculos se origina por encima del núcleo facial.
Recuerda: central = cejas intactas.
Escala de House‑Brackmann
Esta escala clasifica la gravedad de la parálisis facial periférica en seis grados. El grado IV indica que el ojo ya no cierra de forma completa, aunque persiste algún movimiento residual de los músculos faciales.
Este punto es crucial para decidir el momento de iniciar terapias de rehabilitación y, en algunos casos, la necesidad de cirugía de corrección.
Causa más frecuente de parálisis facial periférica
La parálisis de Bell es la etiología más común. Se trata de una neuropatía idiopática del nervio facial que ocurre de forma súbita, sin evidencia de lesión estructural ni infección.
Es importante descartar causas secundarias como el síndrome de Ramsay Hunt, tumores del ángulo pontocerebeloso o la enfermedad de Guillain‑Barré antes de atribuir el cuadro a Bell.
Examen HINTS y su valor pronóstico
Componentes del examen HINTS
- Head‑Impulse: evalúa la función del reflejo vestibulo‑ocular.
- Nistagmo: observación de la dirección y variabilidad con la mirada.
- Test of Skew: detección de desviación vertical ocular.
En la tabla 165.5, el hallazgo que sugiere una lesión central, aun cuando los otros dos sean periféricos, es el nistagmo que cambia de dirección con la mirada. Este patrón indica que el control cortical está alterado, lo que es típico de una lesión central.
Recuerda: “cambio = central”.
Resumen práctico para el médico de atención primaria
- Ante vértigo posicional de segundos, sospecha VPPB y realiza la maniobra de Dix‑Hallpike.
- Si el nistagmo es geotrópico torsional con latencia y agotamiento, confirma VPPB y trata con la maniobra de Epley.
- En vértigo de horas con nistagmo horizontal que bate hacia el oído sano y head‑impulse anormal, piensa en neuronitis vestibular.
- Para diferenciar parálisis facial central vs periférica, evalúa la movilidad de la frente y las cejas.
- Utiliza la escala de House‑Brackmann para graduar la gravedad; grado IV implica cierre incompleto del ojo.
- Descarta causas secundarias antes de diagnosticar parálisis de Bell.
- Aplica el examen HINTS en pacientes con vértigo agudo; un nistagmo que cambia de dirección con la mirada sugiere lesión central.
Con estos conocimientos podrás abordar de forma eficaz los casos más comunes de vértigo periférico y parálisis facial, mejorando la atención y reduciendo la necesidad de derivaciones innecesarias.
