Manejo integral de quemaduras
Las quemaduras son lesiones cutáneas que pueden comprometer la función barrera de la piel, la termorregulación y la integridad de los tejidos profundos. Un manejo adecuado requiere…

Según la regla de los nueves, ¿qué porcentaje corresponde a cada miembro superior?
Un paciente con quemadura de segundo grado profundo presenta flictenas rotas y hipoalgesia. ¿Cuál es la intervención recomendada?
En la valoración de una quemadura grave, ¿cuál de los siguientes hallazgos indica mayor riesgo de compromiso respiratorio?
¿Cuál es la velocidad de infusión de Ringer Lactato recomendada para un adulto con quemaduras extensas?
Una quemadura de tercer grado se caracteriza por ausencia de dolor. ¿Qué causa fisiopatológica explica esta característica?
En una quemadura eléctrica, ¿qué tejido genera mayor calor y por qué?
¿Cuál es la prioridad en la fase inicial de manejo de una quemadura por congelación?
En la regla de Lund y Browder, ¿qué factor se ajusta según la edad del paciente?
¿Cuál de los siguientes signos indica posible inhalación de humo en una víctima de quemadura?
En el manejo de quemaduras de segundo grado superficial con extensión menor al 5 % SCT, ¿cuál es la estrategia recomendada para la curación?
¿Cuál es la causa principal del shock hipovolémico en los grandes quemados durante las primeras horas?
En la prevención de infección de quemaduras, ¿cuál es la medida más eficaz según el protocolo descrito?
Una quemadura química requiere una intervención específica. ¿Cuál es la primera medida recomendada?
En la fase de rehabilitación, ¿qué patrón de adaptación se ve amenazado en pacientes con quemaduras extensas?
Manejo integral de quemaduras: conceptos clave
Las quemaduras son lesiones cutáneas que pueden comprometer la función barrera de la piel, la termorregulación y la integridad de los tejidos profundos. Un manejo adecuado requiere conocimientos de fisiología, clasificación, valoración y tratamiento tanto en la fase aguda como en la de rehabilitación. Este curso está estructurado en módulos que responden a preguntas típicas de exámenes y a la práctica clínica, optimizado para buscadores mediante el uso de palabras clave como "quemaduras", "regla de los nueves", "segundo grado profundo" y "infusión de Ringer Lactato".
1. Funciones de la piel y su papel protector
La piel es el órgano más extenso del cuerpo y su función barrera es esencial para prevenir la pérdida de agua y la entrada de microorganismos. Cuando esta barrera se rompe, el riesgo de deshidratación y de infecciones aumenta significativamente, lo que convierte a la quemadura en una urgencia médica.
- Función barrera: evita la evaporación del líquido intersticial y protege contra patógenos.
- Función inmune: alberga células de defensa como los queratinocitos y las células de Langerhans.
- Función vascular: regula la temperatura mediante la vasodilatación y vasoconstricción.
- Función reparadora: inicia la cicatrización tras la lesión.
2. Clasificación de quemaduras y la regla de los nueves
Para estimar la superficie corporal quemada (SCB) se utiliza la regla de los nueves. Cada miembro superior representa el 9 % de la superficie total del cuerpo adulto. Esta regla permite calcular rápidamente la gravedad de la lesión y planificar la reposición de líquidos.
- Miembro superior (brazo y mano): 9 % cada uno.
- Miembro inferior (pierna y pie): 18 % cada uno.
- Tronco anterior y posterior: 18 % cada uno.
- Cabeza y cuello: 9 %.
Conocer este desglose es fundamental para decidir la velocidad de infusión de Ringer Lactato y otras medidas de soporte.
3. Quemaduras de segundo grado profundo
Las quemaduras de segundo grado profundo presentan flictenas rotas y hipoalgesia debido a la destrucción parcial de las terminaciones nerviosas. En estos casos, la intervención recomendada es tratamiento quirúrgico, que incluye desbridamiento y, cuando corresponde, injertos cutáneos.
- Objetivo del desbridamiento: eliminar tejido necrótico y reducir el riesgo de infección.
- Injerto de piel: se emplea cuando la pérdida de tejido es extensa y no se espera cicatrización espontánea.
- Cuidados postoperatorios: manejo del dolor, control de la infección y fisioterapia temprana.
4. Signos de compromiso respiratorio en quemaduras graves
El riesgo de compromiso respiratorio aumenta cuando la zona quemada incluye el cuello y tórax. La inhalación de humo, la edema de la vía aérea y la restricción mecánica del tórax pueden provocar insuficiencia respiratoria rápidamente.
- Evaluación clínica: observar edema facial, estridor y dificultad para respirar.
- Intervención temprana: intubación profiláctica y oxigenoterapia.
- Monitoreo continuo: saturación de oxígeno y gases arteriales.
5. Reposición de líquidos en quemaduras extensas
La reposición adecuada de líquidos es esencial para evitar el shock hipovolémico. En adultos con quemaduras extensas, la velocidad de infusión de Ringer Lactato recomendada es de 35‑50 ml/h durante la fase de mantenimiento, después de la fase de resucitación inicial (4 ml/kg/% de SCB en las primeras 24 h).
- Fase de resucitación: cálculo basado en el % de superficie quemada y peso del paciente.
- Fase de mantenimiento: ajuste según la diuresis (0,5‑1 ml/kg/h) y la presión arterial.
- Control de electrolitos: vigilancia de sodio, potasio y bicarbonato.
6. Fisiopatología de la ausencia de dolor en quemaduras de tercer grado
La característica de ausencia de dolor en una quemadura de tercer grado se explica por la destrucción de terminaciones nerviosas. La pérdida total de la epidermis y la dermis profunda elimina los nociceptores, lo que impide la percepción del dolor aunque la lesión sea extensa.
- Implicaciones clínicas: la falta de dolor no indica menor gravedad; al contrario, sugiere daño profundo.
- Evaluación: inspección visual de la zona, coloración carbonizada y dureza de la piel.
- Tratamiento: desbridamiento quirúrgico y cobertura con injerto.
7. Quemaduras eléctricas y el papel del hueso
En una quemadura eléctrica, el tejido que genera mayor calor es el hueso, debido a su alta resistencia eléctrica. La corriente eléctrica atraviesa los tejidos, y la mayor resistencia del hueso produce una conversión de energía eléctrica en calor, provocando daño profundo que puede no ser evidente en la superficie.
- Complicaciones: necrosis ósea, fracturas patológicas y compromiso vascular.
- Diagnóstico: radiografías y tomografía para detectar daño interno.
- Tratamiento: desbridamiento extensivo, posible resección ósea y rehabilitación ortopédica.
8. Quemaduras por congelación: prioridades iniciales
En la fase inicial de una quemadura por congelación, la prioridad es retirar la ropa contaminada y cubrir la zona con una sábana térmica aluminizada. Esta medida previene la pérdida de calor y reduce el riesgo de hipotermia sistémica.
- Primeros auxilios: no aplicar compresas frías ni sumergir la zona en agua caliente, ya que ambas acciones pueden empeorar la lesión.
- Recalentamiento gradual: una vez estabilizado el paciente, se puede aplicar calor húmedo tibio (no caliente) para favorecer la vasodilatación.
- Seguimiento: monitorizar la temperatura corporal y buscar signos de daño tisular profundo.
9. Resumen y aplicación práctica
El manejo integral de quemaduras combina conocimientos anatómicos, fisiológicos y quirúrgicos. A continuación, se presenta una tabla de referencia rápida para el profesional de salud:
- Función principal de la piel: barrera contra pérdida de agua e infección.
- Regla de los nueves: cada miembro superior = 9 % de la SCB.
- Segundo grado profundo: flictenas rotas, hipoalgesia → tratamiento quirúrgico.
- Compromiso respiratorio: quemaduras en cuello y tórax → intubación profiláctica.
- Infusión de Ringer Lactato: 35‑50 ml/h en fase de mantenimiento.
- Quemadura de tercer grado: ausencia de dolor por destrucción de terminaciones nerviosas.
- Quemadura eléctrica: hueso genera mayor calor por alta resistencia.
- Quemadura por congelación: retirar ropa, cubrir con sábana térmica aluminizada.
Dominar estos conceptos permite una atención eficaz, reduce la morbilidad y mejora los resultados a largo plazo en pacientes con quemaduras. La aplicación de protocolos basados en evidencia y la actualización continua son esenciales para cualquier profesional de la salud que trabaje en el área de trauma cutáneo.
