Fisiopatología de la osteoporosis en adultos mayores
La osteoporosis es una enfermedad sistémica que se caracteriza por la disminución de la masa y la calidad ósea, lo que incrementa el riesgo de fracturas por fragilidad. En la población…

¿Cuál es la principal razón del aumento de PTH en la paciente descrita?
En el contexto de glucocorticoides crónicos, ¿qué proceso óseo se ve más afectado?
¿Qué hallazgo bioquímico indica una actividad ósea aumentada en la paciente?
¿Cuál de los siguientes factores contribuye directamente al riesgo de fractura por fragilidad en esta paciente?
En la densitometría ósea de la paciente, ¿qué patrón de pérdida ósea se observó?
¿Qué mecanismo explica la pérdida de estatura en la paciente con osteoporosis?
¿Cuál es la relación entre la hipocalcemia y la elevación de la PTH en este caso?
¿Cuál de los siguientes es un efecto directo de los glucocorticoides sobre la absorción intestinal de calcio?
En la paciente, ¿qué factor ambiental contribuye a la deficiencia de vitamina D?
Introducción a la fisiopatología de la osteoporosis en adultos mayores
La osteoporosis es una enfermedad sistémica que se caracteriza por la disminución de la masa y la calidad ósea, lo que incrementa el riesgo de fracturas por fragilidad. En la población adulta mayor, la combinación de factores hormonales, nutricionales y de estilo de vida favorece la aparición de esta condición. En este módulo se abordarán los mecanismos fisiopatológicos más relevantes, con especial énfasis en la interacción entre la vitamina D, el parathormón (PTH), los glucocorticoides y los marcadores bioquímicos de actividad ósea.
1. Rol de la vitamina D en la absorción intestinal de calcio
La vitamina D, en su forma activa 1,25-dihidroxivitamina D (calcitriol), es esencial para el transporte transcelular del calcio en el intestino delgado, particularmente en el duodeno. Cuando hay deficiencia de vitamina D:
- Disminuye la síntesis del calciodual, una proteína que facilita la entrada de calcio a la célula enterocítica.
- Reduce la expresión de canales de calcio (TRPV6) y bombas de calcio (PMCA1b), limitando el movimiento del ión desde la luz intestinal hacia la sangre.
- Disminuye la forma activa 1,25-dihidroxivitamina D, lo que se traduce en una menor disponibilidad de calcio para la mineralización ósea.
Esta disminución de la absorción intestinal genera hipocalcemia, que desencadena una serie de respuestas compensatorias que veremos a continuación.
2. Mecanismo de aumento de PTH en respuesta a la hipocalcemia
El parathormón (PTH) es la hormona clave en la regulación de la homeostasis del calcio. Ante una hipocalcemia secundaria a absorción intestinal reducida, los receptores de calcio en las glándulas paratiroideas detectan la disminución y estimulan la secreción de PTH. Las principales acciones de la PTH son:
- Estimular la resorción ósea mediante la activación de osteoclastos, liberando calcio al torrente sanguíneo.
- Incrementar la reabsorción renal de calcio en los túbulos distales.
- Promover la conversión de 25‑hidroxivitamina D a 1,25‑dihidroxivitamina D en los riñones, mejorando la absorción intestinal de calcio.
Este proceso de retroalimentación busca restablecer la concentración sérica de calcio dentro de los rangos fisiológicos.
3. Impacto de los glucocorticoides crónicos en el tejido óseo
El uso prolongado de glucocorticoides es uno de los factores de riesgo modificables más importantes para la osteoporosis secundaria. Los glucocorticoides afectan al esqueleto de forma dual:
- Disminución de la actividad de los osteoblastos: inhiben la proliferación y la diferenciación de pre‑osteoblastos, reduciendo la síntesis de matriz ósea y la mineralización.
- Aumento de la actividad de los osteoclastos: favorecen la supervivencia y la actividad de estos células, incrementando la resorción ósea.
El resultado neto es una pérdida acelerada de masa ósea, particularmente en el hueso trabecular (columna lumbar, cuello femoral), que se traduce en una mayor fragilidad.
4. Marcadores bioquímicos de actividad ósea aumentada
En la práctica clínica, la fosfatasa alcalina (FA) es un marcador sensible de la actividad ósea, especialmente de la fase de formación ósea y de la remodelación. En pacientes con osteoporosis activa, se observa:
- Elevación de la fosfatasa alcalina, que indica una mayor actividad osteoblástica como respuesta compensatoria a la resorción ósea.
- En algunos casos, niveles elevados de pyridinoline o deoxypyridinoline en orina, que reflejan la degradación del colágeno óseo.
Estos marcadores ayudan a monitorizar la enfermedad y la respuesta al tratamiento.
5. Factores que incrementan el riesgo de fractura por fragilidad
El riesgo de fractura no depende únicamente de la densidad mineral ósea (DMO), sino también de factores que comprometen la calidad ósea y la estabilidad estructural. Entre los más relevantes se encuentran:
- Uso prolongado de corticoides: debilita la masa ósea y reduce la resistencia mecánica.
- Deficiencia de vitamina D y calcio, que disminuye la mineralización.
- Caídas recurrentes, a menudo relacionadas con alteraciones neuromusculares o problemas de equilibrio.
En contraste, una exposición solar adecuada y una ingesta equilibrada de lácteos son protectores, no factores de riesgo.
6. Patrones de pérdida ósea en la densitometría (DXA)
La densitometría ósea por absorciometría de rayos X de energía dual (DXA) permite identificar patrones específicos de pérdida ósea:
- Osteoporosis en columna lumbar y osteopenia en cuello femoral: patrón típico en mujeres postmenopáusicas, donde el hueso trabecular lumbar se ve más afectado.
- Osteopenia generalizada o osteoporosis generalizada, que indican una afectación más extensa.
Este patrón es importante para decidir el sitio de intervención terapéutica y la necesidad de suplementos o fármacos anti‑resortivos.
7. Pérdida de estatura y deformidades vertebrales
Una de las manifestaciones clínicas más visibles de la osteoporosis es la pérdida de estatura, que se produce por:
- Compresión de los cuerpos vertebrales debido a la resorción ósea y a la formación de fracturas por compresión.
- Desarrollo de cifosis dorsal, que acorta la longitud del tronco y altera la postura.
Estas deformidades no solo afectan la apariencia física, sino que también pueden comprometer la función respiratoria y la calidad de vida.
8. Relación entre hipocalcemia y elevación de PTH
La hipocalcemia es el estímulo principal para la secreción de PTH. Cuando los niveles séricos de calcio disminuyen:
- Los receptores de calcio en las glándulas paratiroideas detectan la caída y liberan PTH.
- El PTH actúa para restaurar la calcemia mediante los mecanismos descritos anteriormente (resorción ósea, reabsorción renal y activación de vitamina D).
Este proceso de retroalimentación es esencial para mantener la homeostasis del calcio, pero en el contexto de osteoporosis crónica puede acelerar la pérdida ósea.
Conclusión
Comprender la fisiopatología de la osteoporosis en adultos mayores permite identificar los puntos críticos donde intervenir:
- Corregir la deficiencia de vitamina D y asegurar una ingesta adecuada de calcio.
- Evitar o minimizar el uso de glucocorticoides cuando sea posible.
- Monitorear marcadores bioquímicos como la fosfatasa alcalina para evaluar la actividad ósea.
- Utilizar la densitometría ósea para detectar patrones de pérdida y guiar el tratamiento.
- Implementar medidas de prevención de caídas y promover ejercicio de resistencia y equilibrio.
Con un enfoque integral que combine nutrición, farmacología y estilo de vida, es posible reducir el riesgo de fracturas y mejorar la calidad de vida de los pacientes mayores con osteoporosis.
