
Administración de nutrición parenteral y enteral
La nutrición artificial es una herramienta esencial en medicina general para pacientes que no pueden obtener los requerimientos nutricionales por vía oral. Existen dos modalidades…

En la nutrición parenteral, ¿qué tipo de vía se utiliza siempre?
¿Cuál es la complicación más grave asociada a la nutrición parenteral?
Para una nutrición enteral a largo plazo (>6 semanas), ¿qué vía se prefiere?
Durante la administración de nutrición parenteral, ¿qué medida es esencial para prevenir infecciones?
Si la bolsa de nutrición parenteral se agota, ¿qué procedimiento debe seguirse para evitar hipoglucemia grave?
¿Cuál de los siguientes pacientes NO es candidato típico para nutrición enteral?
En la monitorización de un paciente con nutrición parenteral, ¿qué parámetro se controla cada 6 h según las indicaciones de enfermería?
¿Cuál es la razón principal para no usar la vía exclusiva del catéter para otros medicamentos o sueros?
En la nutrición enteral, ¿qué ventaja tiene la sonda nasogástrica frente a la gastrostomía PEG en el corto plazo?
Introducción a la nutrición parenteral y enteral
La nutrición artificial es una herramienta esencial en medicina general para pacientes que no pueden obtener los requerimientos nutricionales por vía oral. Existen dos modalidades principales: la nutrición enteral, que utiliza el tracto gastrointestinal, y la nutrición parenteral, que administra los nutrientes directamente en la sangre a través de un catéter venoso central. En este curso aprenderás cuándo iniciar cada tipo de alimentación, las vías recomendadas, las complicaciones más graves y las mejores prácticas para prevenir infecciones y errores de manejo.
Indicaciones para iniciar nutrición enteral
La principal indicación para iniciar nutrición enteral es que el intestino esté funcional pero el paciente no pueda comer por vía oral. Esta situación se presenta en pacientes intubados, con disfagia, o que requieren reposo de la musculatura facial pero mantienen la integridad del tracto gastrointestinal.
- Intestino funcional → permite la absorción de macro y micronutrientes.
- Incapacidad para ingerir alimentos oralmente → se utiliza una sonda (nasogástrica, nasoyeyunal o gastrostomía) para suministrar la fórmula.
Imagínate una tubería limpia pero cerrada al plato: la vía está disponible, solo falta la forma de introducir la comida.
Vía recomendada en nutrición parenteral
En la nutrición parenteral siempre se emplea un catéter venoso central (CVC), ya sea yugular o subclavia. Esta vía permite la administración segura de soluciones hiperosmóticas y de alto contenido calórico que no podrían ser toleradas por una vía periférica.
- Catéter central → mayor calibre y flujo, reduce el riesgo de extravasación.
- Acceso yugular o subclavio → fácil localización y menor riesgo de trombosis comparado con la femoral.
Piensa en una gran tubería central que lleva el combustible directamente al motor del cuerpo.
Complicación más grave de la nutrición parenteral
La sepsis por catéter es la complicación más peligrosa asociada a la nutrición parenteral. La infección del acceso intravenoso puede progresar rápidamente a una septicemia sistémica, poniendo en riesgo la vida del paciente.
- Signos de sepsis: fiebre, taquicardia, hipotensión.
- Prevención: técnica estéril, cambio de sitio de inserción según protocolos y vigilancia microbiológica.
Recuerda: catéter → riesgo de infección mortal.
Elección de la vía para nutrición enteral a largo plazo
Cuando la alimentación enteral debe mantenerse por más de seis semanas, la gastrostomía percutánea endoscópica (PEG) es la vía preferida. La PEG ofrece una solución segura, cómoda y con menor irritación nasal que una sonda nasogástrica prolongada.
- Ventajas de la PEG: menor riesgo de desplazamiento, mejor tolerancia y facilidad de cuidado.
- Indicaciones: pacientes con necesidad nutricional prolongada, sin contraindicaciones anatómicas.
Piensa en un tubo directo al estómago, como una puerta permanente que permite la entrada de nutrientes.
Prevención de infecciones durante la administración de nutrición parenteral
La medida esencial para evitar infecciones es la técnica estéril total, que incluye el uso de mascarilla y guantes estériles durante la inserción y manipulación del catéter.
- Pasos clave: lavado de manos, desinfección del sitio de inserción, uso de campos estériles.
- Frecuencia: cada manipulación del catéter debe seguir el protocolo de asepsia.
Imagina una cirugía limpia, no una limpieza rápida; la esterilidad es la barrera que protege al paciente.
Manejo de la bolsa de nutrición parenteral agotada
Si la bolsa de nutrición se agota, la práctica correcta es pasar dextrosa al 10 % a la misma velocidad antes de detener la infusión. Esta medida mantiene los niveles de glucosa en sangre mientras se prepara la nueva bolsa, evitando hipoglucemia grave.
- Procedimiento: conectar la nueva bolsa sin interrupción, asegurando la velocidad de infusión.
- Riesgo de omitirlo: caída brusca de glucemia, posible crisis hipoglucémica.
Recuerda: glucosa antes de pausa.
Pacientes que no son candidatos para nutrición enteral
El paciente con intestino corto que no absorbe nutrientes no es candidato típico para nutrición enteral, ya que la absorción intestinal es esencial para que la alimentación sea eficaz.
- Condiciones que sí permiten enteral: intubación prolongada, cáncer de garganta avanzado, disfagia post‑ACV.
- Condiciones que excluyen enteral: malabsorción severa, obstrucción intestinal completa.
Sin absorción = no enteral.
Monitorización de pacientes con nutrición parenteral
El parámetro que se controla cada 6 h es la glucemia. La nutrición parenteral puede alterar los niveles de azúcar, por lo que una vigilancia frecuente permite detectar y corregir rápidamente hipoglucemia o hiperglucemia.
- Frecuencia: cada 6 h según indicaciones de enfermería.
- Acciones correctivas: ajuste de la velocidad de infusión de dextrosa o administración de insulina según resultados.
Piensa en medir azúcar como chequear el termómetro del coche: es esencial para el buen funcionamiento.
Resumen y mejores prácticas
Para consolidar los conocimientos adquiridos, a continuación se presentan las mejores prácticas en la administración de nutrición artificial:
- Evaluar la funcionalidad intestinal antes de iniciar enteral.
- Utilizar siempre catéter venoso central para nutrición parenteral.
- Priorizar la técnica estéril total para prevenir sepsis.
- Seleccionar PEG para alimentación enteral prolongada.
- Monitorear glucemia cada 6 h y ajustar la infusión de dextrosa según sea necesario.
- En caso de agotamiento de la bolsa, mantener la dextrosa al 10 % hasta la sustitución.
- Identificar pacientes que no pueden recibir enteral por malabsorción severa.
Aplicando estos principios, los profesionales de la salud pueden garantizar una nutrición segura, eficaz y adaptada a las necesidades de cada paciente, reduciendo complicaciones y mejorando los resultados clínicos.
